El miércoles 18 de septiembre de 1963, en la Ciudad de México, a los 76 años de edad, dejando una joven esposa de 40 años, María Guadalupe, dos hijos de 11 y 10 años de edad, Arturo y Gonzalo, y un bebé de escasos año y medio, quien esto escribe, falleció don Arturo Cisneros Canto a las 3 de la mañana, víctima de un dolorosísimo y cruel cáncer de páncreas. Como siempre que alguien grande se va, se reconocieron de manera tardía sus méritos y aportaciones al país y sus amigos íntimos y leales hicieron los panegíricos laudatorios. La prensa y la radio dieron la noticia de su fallecimiento. El tiempo se encargó de ir diluyendo su recuerdo, que ya sólo quedó en su familia cercana, su viuda y sus 6 hijos sobrevivientes. Lo último que resta agregar acerca de mi padre don ARTURO CISNEROS CANTO (Izamal, Yucatán; 24 de abril de 1887-México, D. F.; 18 de septiembre de 1963), es que fue un primerísimo abogado yucateco y mexicano, así como un ilustre forjador de su Estado y de su país. La herencia que nos legó a todos sus hijos fue la honestidad, la honradez, la lucha por la verdad, la defensa de la justicia, un intenso amor por la cultura y un gran respeto por México. No dejó bienes materiales ni propiedades de tipo alguno, apenas una escasa pensión para su viuda y sus tres hijos menores, y un modesto seguro de vida; por lo que fue labor de María Guadalupe sacar adelante con arrojo y determinación a la familia que quedaba detrás.

La última foto de don Arturo, en México, D. F., 1960.
Sin mi padre y sus aportaciones, muchas cosas positivas de este país no podrían existir y eso es a fin de cuentas lo más importante… aunque nadie se acuerde de él o siquiera sepa quién fue. Como siempre en la vida de México, de los muchos que brillan, pocos son los que lo hacen por méritos propios, puesto que la mayoría se reduce a simple oropel. Al menos, su descendencia (la viva y, en su tiempo, la ahora ya fallecida) procuramos ser un testimonio de su calidad humana y de su gran intelecto y moral:
sus hijos Julia María (+), Arturo (+), Álvaro (+), Elsa Yolanda y
Addy Emy (+) Cisneros Córdoba; y
Arturo, Gonzalo, Patricia Alejandra (+) y Ernesto Cisneros Rivera;
sus nietos María del Carmen, Ignacio, Arturo, Susana y
Elsa López-Bancalari Cisneros,
Sandra Marisa Chauvet Cisneros,
Ana Gabriela y Arturo Cisneros Martínez del Campo,
Susana, Emilio y Diego Cisneros Justiniano;
sus bisnietos Sandra Michelle Begué Chauvet,
Andrea, Teresa y Arturo López-Bancalari Recamier,
Bruno e Ignacio López-Bancalari Regueiro,
Martina y Camila Chávez López-Bancalari, y
María Fernanda y Mariana Ugalde Chauvet; y
sus tataranietos Bruno Almazán Begué y Valentina López Begué.
Baste cerrar este homenaje realmente modesto (ante la magnitud del varón que fue) con una expresión típica de don Arturo: “Quien no lucha por sus derechos, no tiene razón de merecerlos.”

Arturo Cisneros Canto, segunda serie (VI) by Ernesto Cisneros-Rivera is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 México License.