La mejor decisión

La mejor decisión, relato de Ernesto Cisneros-Rivera en El Hostal del Narrador.
En el blog, otro ejemplo de mi cuentística breve, no inspirado por suceso alguno de la realidad, del que tuviera noticia, pero que no por ello no pudiera estar aconteciendo de verdad al tiempo en que lo están leyendo. Ojalá lo disfruten. [Doble guiño.]
La mejor decisión
Ambos tenían el mismo tiempo de divorciados, por lo que no había obstáculos para sus citas semanales. Según sus horarios, se veían o los sábados o los lunes.

Desde el principio, lo habían hablado todo con absoluta franqueza; por ello, aquellos encuentros sólo eran para tener sexo y quizás conversar un rato después de la relación.

Ambos eran apasionados y se compenetraban de forma excepcional. Él sabía a la perfección cómo hacerla disfrutar hasta el orgasmo pleno. Ella conocía el modo para volverlo loco. Lo mejor era que habían sabido aprovechar sus experiencias previas, con lo que supieron aportar lo positivo de las mismas a la relación, dejando como agua pasada lo negativo.

La mezcla de fuego con ternura, de pasión con sensualidad, de juego con imaginación era lo que volvía tan excitantes y ansiados a aquellos encuentros.

Nunca pasaban la noche juntos, logrando despertar con ello el deseo por el siguiente sábado o lunes. De vuelta a sus actividades cotidianas, no se cansaban de agradecer la decisión que habían tomado en conjunto tiempo atrás: terminar de una vez y para siempre el matrimonio en común que los había aprisionado durante tantos años.

D.R. © Ernesto Cisneros Rivera. 2016
Ciudad de México

D.R. © Ernesto Cisneros Rivera. 2017

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5 Comments

    1. Así es. En este caso, la pasión física fue lo que atrajo a esta pareja y la hizo unirse formalmente, cuando debió haberse quedado como se encuentra ahora: como una pareja de amantes, pues su compatibilidad es sólo erótica.

      Abrazo fuerte para ti, Rubén.

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    1. Y en sí ésta es una pareja que pareciera infiel, cuando en realidad estuvieron casados, pero ya no más. No obstante, lo único que los ata es el deseo y por ello sus encuentros como amantes.

      Jugué con esa confusión en una primera instancia.

      Gracias por tus comentarios, querido Luis.

      Te mando un cálido abrazo de norte a sur.

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