Un trovador yucateco

Emilio Cisneros Canto (Mérida, Yuc., México, 1905 – México, D. F., México, 1951), fue un poeta luminoso dentro de la lírica yucateca y mexicana durante la primera mitad del siglo pasado, muy apreciado por los verdaderos hacedores de la cultura mexicana de este país, que siempre se mantuvo en un plano de modestia (por instancia de sus amigos intelectuales y poetas, y con el patrocionio de ellos es que publicó una selección de varios de sus poemas en su único libro impreso en vida, dejando pendiente la publicación del segundo) viviendo la bohemia del poeta a su máxima potencia. Colaboró en diversas revistas literarias y periódicos mexicanos, y dio clases de literatura y composición literaria en el Conservatorio de la Ciudad de México. Fue un enamorado de sus musas, un socialista convencido, y dejó fluir en borbotones de emoción, pero siempre con la delicada escritura que ha caracterizado a la poesía yucateca, su alma lírica. Como segundo huésped de El Hostal del Poeta, y con el orgullo de saberme sobrino suyo, aquí dejo ya que hablen sus palabras por su espíritu rebelde.

La espera fiel

Y fuiste tú, agua de mar y ondina,
el espejo lunar de ondas serenas;
algo así como un sueño de azucenas
tras un velo de niebla o neblina…

Y fue mi espera fiel -vela que apenas
abierta libre al céfiro, camina-
el inocente sueño que declina
náufrago de sí mismo, en tus arenas…

Así mi corazón, amor amable,
ante tu ausencia – piélago impalpable-
vierte su hondo rubí que al sol corusca…

Porque sabe que al fin, nuncio o presagio,
has de ser el motivo del naufragio
¡y el barco fiel que a puerto conduzca!

¡Tú, sirena de niebla!

Surges del mar entre nevada bruma
como de ti la luna en fiel moneda,
y el encaje del mar libre se enreda
como un girón de niebla en blanca pluma.

Y surges toda tú, mármol y espuma,
azucena y marfil, armiño y seda,
y en tu prudente castidad se queda
todo el albor del mar que se perfuma…

¿Qué decir de la luna en ti cautiva?
(Toda temprana estrella se recrea
en tu cándida fuente de agua viva.)

Y nada flota en ti que albor no sea:
¡hasta la misma concha pensativa
que en tu vaivén de nácares florea…!

CISNEROS CANTO, Emilio. Fuente remota y otros poemas. México: Nueva voz, 1950.

D.R. © Ernesto Cisneros-Rivera. 2017
Ciudad de México

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15 comentarios

    • Así es, Andrés. El espíritu lírico de mio tío, Emilio Cisneros Canto, estaba entretejido de una enorme musicalidad. Es parte de su herencia yucateca.

      Gracias por tu gentil comentario y qué gusto leerlo. Te mando un enorme abrazo, amigo.

      Me gusta

  1. Mi más entrañable enhorabuena, querido Ernesto, por llevar en en tu sangre el amor y el respeto hacia tus familiares difuntos, y en tus genes la poesía.
    Y te doy las gracias por compartir estos bellísimos sonetos de un lirismo bellísimo, dulce, entrañable. No puedo decir que me gusta uno más que el otro, porque ambos son complemento.
    Tu hostal de poesía es un gran biblioteca de buen quehacer artístico.
    Un fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    • Mi tío Emilio tenía, sin duda, una vena lírica evocadora, burbujeante a veces, sosegada en otras, pero intensa de forma sensorial y sensitiva. Es un grande trovador, como siento que a él le hubiera gustado hacerse llamar.

      Abrazobeso agradecido por tu comentario al particular, Pepe.

      Me gusta

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